Impacto de la Corrosión en los Materiales de Andamios: Análisis, Soluciones y Avances

Los andamios son estructuras que proporcionan estabilidad y una base segura para que todos los trabajadores puedan ejecutar sus labores sin poner en riesgo su integridad. Sin embargo, la falta de mantenimiento de éstos puede ocasionar que pierdan sus propiedades. En este artículo vamos a explicar cómo afecta la corrosión a los distintos materiales para andamios y las mejores alternativas para evitar que ocurran desgastes en los mismos.

¿Qué es la corrosión?

Antes de explicar cómo afecta la corrosión en andamios, es necesario entender qué significa este término. La corrosión es un proceso natural que afecta a diversos materiales metálicos, causado por reacciones químicas con el oxígeno y otros elementos presentes en el ambiente. Este fenómeno puede ser especialmente preocupante en el caso de los andamios, ya que puede ocasionar desgastes que ponen en riesgo la calidad de la estructura.

¿Cómo afecta la corrosión a los andamios?

La corrosión puede debilitar significativamente la estructura de los andamios, comprometiendo su integridad y poniendo en riesgo la seguridad de los trabajadores que dependen de ellos. Los efectos de la corrosión en los andamios incluyen la pérdida de resistencia estructural, la formación de grietas y fracturas, así como la reducción de la vida útil del andamio en general.

Esto no solo aumenta el riesgo de accidentes y lesiones en el lugar de trabajo, sino que también puede resultar en costosas reparaciones o reemplazos de ciertas partes del andamio.

Cómo afecta la corrosión a los distintos materiales para andamios

¿Qué es la corrosión química en andamios y cómo evitarla?

La corrosión química en andamios es un proceso que ocurre cuando los materiales metálicos de los andamios reaccionan con sustancias químicas. Esta forma de corrosión puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo la exposición a la humedad, la presencia de productos químicos corrosivos, la contaminación atmosférica y otros agentes agresivos.

La corrosión química puede manifestarse de diversas formas, incluyendo la formación de óxido superficial, la decoloración del metal, la pérdida de brillo y la deformación de la estructura. Además de comprometer la integridad estructural del andamio, la corrosión química también puede afectar negativamente la estética y la funcionalidad del equipo, lo que puede requerir reparaciones costosas o incluso la sustitución completa del andamio.

Para prevenir la corrosión química en los andamios, es importante tomar medidas de protección adecuadas, como el uso de recubrimientos protectores, la aplicación de pinturas anticorrosivas, el mantenimiento regular y la selección de materiales resistentes a la corrosión. Además, es fundamental realizar inspecciones periódicas para detectar y abordar cualquier signo de corrosión en etapas tempranas, antes de que cause daños significativos a la estructura del andamio y ponga en peligro la seguridad de los trabajadores.

En nuestro artículo del blog te explicamos algunas técnicas probadas para la conservación de andamios.

Alternativas para evitar la corrosión en andamios: Andamios de Fibra de Vidrio y Aluminio

Ante la amenaza de la corrosión en los andamios metálicos, han surgido alternativas que ofrecen una mayor resistencia a este problema. Dos de las alternativas más populares son los andamios de fibra de vidrio y los andamios de aluminio.

Andamios de Fibra de Vidrio

Los andamios de fibra de vidrio son una excelente alternativa a los andamios metálicos, ya que ofrecen una resistencia excepcional a la corrosión y a los impactos químicos. Además, son más ligeros que los andamios de acero, lo que los hace ideales para aplicaciones en entornos corrosivos, como plantas químicas o instalaciones marinas. Su diseño no conductor también los hace seguros para su uso en áreas donde existe riesgo de descargas eléctricas.

Cómo afecta la corrosión

Andamios de Aluminio

Los andamios de aluminio son otra alternativa popular que ofrece una buena resistencia a la corrosión, gracias a las propiedades inherentes del aluminio, que forma una capa de óxido protectora en su superficie. Además, el aluminio es ligero y fácil de transportar, lo que facilita su manejo y montaje en comparación con las estructuras de acero, ahorrando el tiempo que se tarda en colocar un andamio.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el aluminio puede ser menos resistente que el acero en términos de capacidad de carga, por lo que es fundamental elegir los tipos de andamios adecuados según las necesidades específicas del proyecto.

En PERSUM te ofrecemos una amplia variedad de andamios de aluminio, que se adaptan a las normativas vigentes del andamio europeo, y además te damos la alternativa de personalizar tus andamios a través de nuestro Departamento de producción a medida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿Te ayudamos?