Errores que reducen la vida útil de escaleras y andamios de aluminio

Errores que reducen la vida útil de escaleras y andamios de aluminio

Una escalera profesional puede pasar buena parte de su jornada fuera de servicio y, aun así, seguir acumulando desgaste.

El traslado en la furgoneta, una descarga apresurada, el almacenamiento entre otros materiales, la suciedad acumulada o una pequeña deformación que pasa desapercibida forman parte de la vida real de cualquier equipo de trabajo en altura.

El aluminio ofrece una excelente combinación de ligereza, resistencia y durabilidad, cualidades especialmente valoradas en escaleras de aluminio y andamios de aluminio de uso profesional. Sin embargo, la calidad del material por sí sola no determina cuánto tiempo podrá utilizarse un equipo en buenas condiciones.

Su vida útil está estrechamente relacionada con el uso, el entorno de trabajo, el transporte, el almacenamiento y las revisiones que recibe.

Por eso, hablar de mantenimiento significa prestar atención a todo lo que ocurre con el equipo durante su jornada, incluso cuando nadie está trabajando sobre él.

A continuación repasamos algunos de los errores de mantenimiento que pueden acelerar el deterioro de escaleras y andamios y las prácticas que ayudan a conservarlos correctamente.

1. Transportar el equipo sin protegerlo correctamente

El transporte forma parte de la jornada de muchas escaleras de aluminio. Taller, furgoneta, obra, almacén y vuelta a empezar.

Durante estos movimientos pueden producirse golpes, roces o caídas que, repetidos con frecuencia, terminan afectando al estado del equipo.

Una escalera de aluminio profesional debería viajar correctamente colocada y sujeta, evitando movimientos durante el trayecto y el contacto continuado con herramientas, maquinaria u otros elementos capaces de golpear sus perfiles.

Con los andamios de aluminio ocurre algo parecido. Marcos, plataformas, diagonales, ruedas y estabilizadores deben transportarse de manera que sus componentes permanezcan protegidos y organizados.

Además de facilitar el siguiente montaje, una buena organización permite detectar rápidamente si falta algún elemento o si alguno ha sufrido daños durante el traslado.

Un pequeño golpe quizá parezca poco relevante al descargar el vehículo. La acumulación de impactos a lo largo del tiempo cuenta una historia diferente.

 

mantenimiento de andamio móvil de aluminio

 

2. Guardar escaleras y andamios de cualquier manera

Termina la jornada y llega uno de los momentos a los que menos atención solemos prestar: guardar el equipo.

La forma de almacenamiento puede influir directamente en su vida útil.

Apoyar una escalera en una posición inestable, colocar materiales pesados encima, dejar componentes del andamio en zonas de paso o almacenarlos junto a sustancias agresivas aumenta las posibilidades de golpes, deformaciones y deterioro.

Conviene disponer de una zona específica para estos equipos, protegida del tránsito de maquinaria y organizada para evitar que otros materiales puedan caer sobre ellos.

Las escaleras de aluminio deben almacenarse siguiendo las indicaciones del fabricante y evitando posiciones que puedan favorecer deformaciones o daños accidentales.

En los andamios de aluminio, mantener sus componentes clasificados aporta otra ventaja: simplifica la inspección previa al siguiente montaje.

Un almacenamiento adecuado facilita que el equipo llegue a la próxima jornada prácticamente en las mismas condiciones en las que terminó la anterior.

 

3. Dejar que la suciedad se convierta en parte del equipo

Polvo, restos de obra, pintura, grasa y otros residuos pueden ir acumulándose con el uso.

La limpieza tiene una función práctica: permite observar el estado real de los componentes.

Una capa de suciedad puede ocultar una pequeña deformación, dificultar el funcionamiento de una articulación o reducir la adherencia de determinadas superficies.

En una escalera conviene prestar especial atención a peldaños, plataforma, tacos, articulaciones y sistemas de bloqueo.

En un andamio móvil, además de los elementos estructurales, deben mantenerse en buen estado las ruedas, frenos, conexiones, plataformas y estabilizadores.

La limpieza debe realizarse de acuerdo con las indicaciones del fabricante y utilizando productos compatibles con los materiales del equipo.

Mantener limpio un equipo facilita su revisión y permite detectar antes cualquier cambio en su estado.

 

Mantener limpio un equipo facilita su revisión

 

4. Pasar por alto pequeños golpes y deformaciones

Una abolladura pequeña puede parecer únicamente estética.

En un equipo destinado a soportar personas en altura merece una revisión.

Se recomienda comprobar las escaleras de aluminio para detectar posibles abolladuras y curvaturas en largueros, peldaños y otros componentes.

La misma lógica debe aplicarse a los andamios de aluminio. Marcos, diagonales, plataformas, uniones y demás elementos estructurales deben conservar su geometría y funcionamiento.

Tras una caída, un golpe durante el transporte o cualquier situación fuera del uso habitual, conviene detenerse y revisar el equipo.

Detectar una incidencia a tiempo permite valorar correctamente qué hacer con ella. Ignorarla puede favorecer que el deterioro avance con el uso.

 

5. Esperar a que algo falle para revisar el equipo

Uno de los errores de mantenimiento más fáciles de evitar consiste en asociar la revisión con la aparición de un problema.

Las inspecciones periódicas permiten actuar mucho antes.

En una escalera de aluminio profesional conviene comprobar, entre otros elementos:

  • Las uniones y fijaciones.
  • Los tacos y superficies de apoyo.
  • Las bisagras y sistemas de bloqueo.
  • La plataforma, cuando forme parte del equipo.
  • La presencia de deformaciones, grietas o desgaste anormal.
  • Las etiquetas e indicaciones de seguridad.

En un andamio móvil, la inspección debe extenderse a los marcos, plataformas, diagonales, ruedas, frenos, estabilizadores, pasadores y elementos de unión.

La periodicidad de estas revisiones dependerá del tipo de equipo, la frecuencia de utilización, el entorno de trabajo y las instrucciones proporcionadas por el fabricante.

Un equipo utilizado diariamente en condiciones exigentes requerirá una atención diferente a otro destinado a usos ocasionales.

 

revisión de tacos de escalera de aluminio”

 

6. Improvisar una reparación para seguir trabajando

Una pieza dañada en mitad de una jornada genera una tentación comprensible: resolver el problema rápidamente y continuar.

Aquí conviene ser especialmente prudente.

Alambres, tornillos diferentes a los previstos, piezas adaptadas de otros equipos o modificaciones realizadas sin criterio técnico pueden alterar el comportamiento para el que fue diseñado el conjunto.

En una escalera profesional, sustituir un componente por otro aparentemente similar tampoco garantiza que tenga las mismas características mecánicas, dimensiones o sistema de fijación.

Cuando se detecta un daño que pueda afectar a la seguridad, el equipo debe retirarse del servicio y valorarse siguiendo las indicaciones del fabricante.

Las reparaciones requieren componentes adecuados y personal competente.

La rapidez de una solución improvisada puede acabar resultando muy cara cuando hablamos de trabajos en altura.

 

7. Utilizar el equipo para una tarea diferente a la prevista

Elegir correctamente también forma parte del mantenimiento.

Una escalera está diseñada para unas condiciones concretas de utilización. Una plataforma responde a otro tipo de trabajo y un andamio móvil cubre necesidades diferentes.

Forzar un equipo para realizar tareas para las que no ha sido diseñado puede aumentar los esfuerzos sobre determinados componentes y acelerar su desgaste.

También ocurre cuando se supera la carga indicada por el fabricante o se utilizan configuraciones diferentes a las previstas.

Antes de empezar conviene plantearse algunas preguntas sencillas:

¿Cuánto tiempo voy a permanecer en altura?

¿Necesito desplazarme lateralmente?

¿Qué herramientas o materiales necesito?

¿Qué altura debo alcanzar?

¿Qué características tiene la superficie de apoyo?

Elegir el equipo adecuado ayuda a trabajar con mayor comodidad y permite que sus componentes trabajen dentro de las condiciones para las que fueron diseñados.

 

8. Olvidar ruedas, tacos y otros componentes pequeños

Los elementos más grandes suelen llevarse toda la atención durante una inspección.

Los pequeños pueden ser igual de relevantes.

Un taco desgastado modifica el contacto de una escalera con el suelo. Una rueda deteriorada puede afectar al desplazamiento de un andamio móvil. Un freno que ha perdido eficacia merece atención antes de comenzar el trabajo.

Conviene incorporar estos elementos a las revisiones habituales y sustituirlos cuando corresponda siguiendo las especificaciones del fabricante.

La vida útil del conjunto depende del estado de todas sus partes.

 

9. Trabajar siempre igual aunque cambie el entorno

Una misma escalera puede pasar de un almacén limpio a una obra con polvo, humedad o residuos en el suelo.

El equipo sigue siendo el mismo. Las condiciones han cambiado.

Los ambientes agresivos, la suciedad, el uso intensivo o la exposición a determinados productos pueden exigir revisiones más frecuentes y cuidados específicos.

Por eso resulta difícil establecer una única frecuencia de mantenimiento válida para cualquier escalera de aluminio profesional o andamio.

El contexto de utilización debe formar parte del criterio.

Registrar las inspecciones puede resultar especialmente útil en empresas con varios equipos o con un uso intensivo. Permite conocer su historial, detectar incidencias recurrentes y organizar mejor las operaciones de mantenimiento.

escalera apta para un trabajo con desnivel

¿Cuánto dura una escalera o un andamio de aluminio?

La vida útil de una escalera o un andamio no puede resumirse en un número de años aplicable a todos los casos.

Dos equipos idénticos pueden llegar a situaciones muy diferentes dependiendo de la frecuencia de uso, las cargas, el entorno, el transporte, el almacenamiento y el mantenimiento recibido.

Por ese motivo, la antigüedad debería valorarse junto al estado real del equipo y las instrucciones de su fabricante.

Una inspección adecuada permite comprobar si sigue ofreciendo las condiciones necesarias para continuar en servicio.

Cuidar el equipo forma parte del trabajo

Una jornada termina cuando se guarda la escalera, se desmonta el andamio o se cierra la puerta de la furgoneta.

Para el equipo, ahí comienza el tiempo entre un trabajo y el siguiente.

Transportarlo correctamente, almacenarlo en un lugar adecuado, mantenerlo limpio y revisar periódicamente sus componentes son hábitos sencillos que ayudan a conservar sus prestaciones y prolongar su vida útil.

En Persum desarrollamos escaleras de aluminio, plataformas y andamios de aluminio para uso profesional, prestando atención tanto a su comportamiento durante el trabajo como a las exigencias que plantea su utilización diaria.

Elegir bien el equipo es el primer paso. Cuidarlo durante toda su vida de servicio permite seguir trabajando con confianza jornada tras jornada.

 

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una escalera de aluminio profesional?

Su duración depende de la intensidad de uso, las condiciones ambientales, el transporte, el almacenamiento y el mantenimiento. Por eso, el estado del equipo y las indicaciones del fabricante son referencias más útiles que establecer una duración genérica en años.

¿Qué partes de una escalera de aluminio deberían revisarse?

Conviene prestar atención a largueros, peldaños, tacos, articulaciones, sistemas de bloqueo, uniones, plataforma y etiquetas de seguridad. Cualquier deformación o daño debe valorarse antes de continuar utilizando el equipo

¿Cómo deben almacenarse las escaleras de aluminio?

Deben seguirse las instrucciones del fabricante y elegir una zona protegida donde otros materiales, vehículos o equipos no puedan golpearlas. El sistema de almacenamiento debe evitar posiciones que puedan provocar daños o deformaciones.

¿Qué mantenimiento necesita un andamio de aluminio?

Las necesidades dependen del modelo y de su utilización. Como criterio general, deben revisarse los elementos estructurales, plataformas, uniones, ruedas, frenos y estabilizadores, además de mantener los componentes limpios y almacenados correctamente.

¿Se puede reparar una escalera de aluminio dañada?

La posibilidad de reparación depende del tipo y alcance del daño. Si una escalera presenta un defecto que pueda comprometer su seguridad, debe retirarse del servicio y seguir las indicaciones del fabricante. Las reparaciones deben realizarse con componentes adecuados y por personal competente.

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